Un día después de mi muerte
Habrán niños jugando en luminosas calles
Habrá golondrinas emigrando en los veranos
Habrá cantos, bailes, carnavales
Habrá un cielo azul y estrellado.
Lejos del sol… Hay días grises en la vida
Que torturan cuerpo y espíritu.
Ráfagas de por qué
Diálogos de 360 grados
Dentro de un largo túnel… Donde la noche
Como un callejón sin salida
Se niega a señalar el mañana.
Y todo recae en nuestros ojos
Que se alzan heridos… Clamorosos
Bañados en ese llanto que busca
Que suplica
Que llama.
Por qué yo… OH Dios mío
Por qué él… Porqué ellos
Por qué los hombres
Por qué he de reír
Si mañana he de estar llorando.
Por qué Dios mío
Como depredadores del tiempo
Engullimos a las células de la existencia
Sin desperdiciar ni una hora
Ni un día
En este restringido plato de felicidad.
Yo…
Que tanto quiero caminar por el mundo
Pero mis piernas solo responden al regreso
¿Por qué el destino no está al final de la vida?
Y no en los pasos diarios marcándonos el presente…
(Se cree Dios).
A veces
De nada vale lo que pensamos… O hagamos
¿De quién penden los hilos de este títere?
¿Quién me besa o me traiciona?
¿Cuál es el dolor? ¿Cuál es la caricia?
(Se confunden mis sentidos).
Si pertenezco a este rebaño sagrado
¿Por qué mi sangre es roja
En vez de ser azul?.
Por qué me llamo
Si no me nombran
Si fuese un número me cansaría menos
(Y además seria infinita).
Me duele mucho… ¡Qué forma más brusca…
De saber que estoy viva¡.
OH… Soy una sutil metáfora
Vivo conjugándome como un verbo
Porque… Poseo más de lo que tengo
Pero… Mucho menos de lo que puedo dar.
Porque
Todo me ha dado la vida
Menos… Poder vivir.
(Bueno, continúo con mi legado).
“Después que yo muera
Habrá árboles frutales en las calles
Espesos y eternos.
Nadie sentirá ni la sed ni el hambre.
Después que yo muera
No habrán discos pare en las calles
El hombre andará libre
Y las escuelas tendrán forma de plazas y jardines
Donde el pasto se pise
Y no se dañe.
Después que yo muera
La luna será un cuartel de imbéciles
Y buscaran la hermosura
En lo que llaman feo los hombres
Se dará valor al alma
Al sentimiento.
Después que yo muera
Habrá ferias de poetas compitiendo por la vida
Erradicados estarán los seres que pregonan la hipocresía
Y que rinden tributo a la guerra
Y… Ay aquel que
Hable a espaldas de su hermano
Y se venda por riquezas
Y que viva
Aunque otros… No vivan.
Después que yo muera ya no tendrán precio las creaciones
El perro será perro sin distinción de razas
La flor será flor sin valor de cultivo
Y los planetas se podrán visitar
Admirar y contemplar.
Y el hombre será uno más en el universo
Humilde, tierno, ligero
Agradecido de la vida, y de su existencia.
Después que yo muera
Habrán de compartir la mesa
Y se degustaran las ganancias
Y el esfuerzo del hombre será recompensado
No habrá riquezas
No habrá pobreza
Y el hombre será libre al fin
Y conjugará bien el verbo amar
Porque se sentirá amado.
Después que yo muera
Lloverán cristales desde el cielo
Y la lluvia se hará caricia
Entremedio de los árboles
Las rambladas de los hombres estarán
Frescas y abundantes
Y tomaran la naturaleza como divino regalo del altísimo
Y no como amenaza de opresiones.
Después que yo muera
Existirá ese mundo para el que vine
El que me mostraron
En el catálogo del “tour de la vida”
Al que abrí llorando mis ojos llenitos de esperanza
Al que cierro llorando llenitos de tormentos.
Y me dirijo al que pregona en el desierto
Sí… Se puede hacer primavera en el invierno
El problema es que usted estudio muy mal
Para aconsejar la vida.
Después que yo muera
Ya mi fe no estará perdida
Y mi desolación
Habrá hecho frutos en los desiertos
Y yo estaré desde una dimensión mirando
Observando como rota el planeta
Y mis lágrimas
Habré enjugado
De la emoción de saber por fin que todo
Vuelve a girar en el centro
Total…
Le han inventado tantas formas a la tierra
Sin saber que los ojos ven inciertos.
Y mi padre
Me dirá que he hecho
Aunque no tenga contabilizado el recuento
De estrellas y de vientos
Aunque recién ahí
Comience a formar
La sinfonía de un verso
Y mi lágrima abrupta
Asegure que existo.
Ven… A mi Dios mío
No me dejes en estas horas de quebranto
Ven a mí que estoy llorando
Como un niño desvalido
Me enseñaste a vivir Padre mío
Ahora enséñame a ser espíritu…
Y haz que no me pisen te lo ruego…
Estoy aquí…
En la puerta del exilio
Ven… Ven… Ven
Ven a buscarme
Padre mío… |