Si he de cerrar mis ojos para no verte VIDA
que te escapas como el agua entre mis manos,
tendré que esperar de ti
con todo el acecho protector de mi dolor
¡qué sosiego o barullo, ya has planificado para mi alma!.
Si he de sellar mi boca para no hablarte VIDA
por temor a reprocharte o pedirte cuentas,
tendré que abrir este torrente llanto mío
y musitar los suspiros de dolor que hay en mi cuerpo.
Porque
¡qué caricia o látigo has previsto para mi alma!.
Y si he de clausurar mi pecho para siempre VIDA
para que nunca una emoción o sentimiento reclamen
tu vació en esta tierra,
entonces
habrá de morir por siempre mi poesía,
aunque jamás se apague en mi alma su poema.
Y si acaso deba a las sombras acostarlas en mi lecho
y tenderles mi cuerpo inerte para reposarlos en ellas,
esa vida que se irá mas allá de la muerte
tal vez logre encontrar un mundo mas perfecto.
Porque todo me lo cobras VIDA
VINE AL MUNDO CON TU DEUDA....
Y ya no me sirve tener la fe y tener conciencia
ya no me sirven los gritos
de aquella amargura que invade mi pecho,
ya no me sirve el sosiego de horas blancas
arrullando a mi lecho,
ya no tengo mis ojos abiertos al cosmos
de amaneceres bellos
ni esas tardes tibias de labios amantes
que besan mi cielo...
Ya tu deuda pactó
y en mi pecho el dolor
lo ha dejado desierto...
Ya vete VIDA
ya déjame en paz por favor...
Te lo ruego.
|